La administración empírica busca conseguir los resultados deseados a través de la aplicación de modelos o negocios que ya han sido probados y cuyo éxito es demostrable. Las empresas que aplican este tipo de administración tienen perfectamente especificados sus objetivos desde el inicio y han dedicado el tiempo suficiente a observar a otras empresas que han logrado los resultados que desean, estudian sus métodos, identifican los resultados y los adaptan al modelo específico que les interesa.
Requisitos para conseguir el éxito en la administración empírica
Debido a que las empresas que usan la administración empírica funcionan en base a patrones controlados, se necesita:
Contar con administradores que tengan experiencia en el área de la empresa. En general las empresas que siguen esta corriente administrativa suelen aprovechar los recursos humanos que otras empresas desean cambiar porque ya no ofrecen la innovación que requieren. Esta cuestión es interesante y sumamente beneficiosa para los tres elementos que entran en juego: la empresa creadora del modelo, la empresa adquiriente del modelo y los trabajadores con experiencia que tienen la posibilidad de seguir aplicando sus conocimientos.
Planteamiento claro de objetivos. Las empresas que optan por trabajar bajo el modelo de la administración empírica se ven obligadas a manejar objetivos muy específicos, ya que de estos depende el modelo a seguir. Esto implica que la innovación no es parte importante de la empresa y por lo tanto no son de interés para los emprendedores deseosos de crear.
Búsqueda y adaptación del modelo a seguir. La necesidad más importante de las empresas de administración empírica es encontrar el modelo que más se adapte a sus necesidades. Una vez encontrado, se deben hacer los ajustes necesarios para que sea aplicado con éxito.
3 principios básicos de la administración empírica
Participación. Para que la empresa logre sus objetivos, debe contar con la participación real y comprometida de todos sus miembros para llevar a cabo las tareas asignadas en los tiempos y forma especificados.
Flexibilidad. El modelo a seguir elegido debe ser lo suficientemente flexible para adaptarlo a las necesidades concretas de la empresa, siendo las principales el tiempo y los recursos disponibles.
Realismo. El modelo a seguir debe tener la capacidad de ser aplicado al presente de la empresa, considerando el medio en que se encuentra ubicada, las características que tiene y todos los ámbitos sociales, legales y económicos necesarios para su funcionamiento.
La administración empírica en un mundo que apuesta por la innovación
Las posibilidades de uso y éxito de la administración empírica en la actualidad son mínimas, ya que si bien es cierto que hay empresas que la podrían utilizar, también lo es que la constante evolución de ideas y tecnología existente la hace cada día menos adaptable a las empresas.
Los 10 mandamientos para el desarrollo de nuevos productos
Por: X. Peralta Maniviesa
Dirección de Negocios
Las grandes compañías y las marcas de vanguardia van siempre un paso por delante de la competencia. De hecho, se anticipan a los propios deseos del consumidor. ¿Por qué? Gracias al liderazgo visionario de sus dirigentes. Se trata de personas con una gran capacidad para pensar de forma diferente, innovar y crear tendencias en el mercado.
A continuación, le detallamos una serie de directrices que pueden serle útiles para emular a estos líderes visionarios. Para crear demanda en el mercado de forma proactiva disponemos de dos posibles vías:
Mejorar e innovar en base a un producto o servicio ya existente.
Crear un producto o servicio totalmente nuevo.
Tanto si usted pretende mejorar un producto o servicio ya existente, como si desea crear un producto o servicio totalmente nuevo, le recomendamos que:
Escuche a sus clientes, sus demandas, sus quejas y sus necesidades. Es el primer paso para desarrollar una oferta innovadora en base al segmento de mercado en el que se encuentre.
No se limite a pensar acerca de los productos o servicios que ya funcionan en el mercado (aunque se vendan muy bien).
Reflexione e investigue acerca de posibles necesidades en el entorno (en demandas que no existan).
Pierda el miedo y sea atrevido, incluso irreverente: imagine nuevos escenarios, con valentía y atrevimiento.
No olvide lo siguiente: las necesidades del mercado (productos y servicios) que hoy se consideran indispensables fueron creadas y aceptadas por unos pocos, en un sus orígenes.
Márquese una visión: ¿qué va a utilizar el consumidor en 3 ó 5 años? Así dispondrá, ante usted, el camino que debe seguir para llegar a la meta.
Constituya equipos de trabajo enfocados a la innovación; promueva la creatividad, mediante dinámicas como la lluvia de ideas.
Busque productos o servicios que despierten emociones entre el consumidor. Trate de ir más allá de la mera satisfacción de necesidades instrumentalista.
Lleve a cabo pruebas piloto con su nueva idea. Testee su nuevo producto o servicio y muéstrelo a consumidores potenciales.
Idee una estrategia de marketing y de publicidad que esté a la altura del nuevo producto o servicio; póngalo en valor.
Aplicando el design thinking para resolver problemas de negocio cuando su mente se ha bloqueado
Por: Andrea Barragán
Una definición más exhaustiva nos llega de Tim Brown, profesor de la Universidad de Stanford y ferviente defensor de este concepto. Él lo comprende como una disciplina que “usa la sensibilidad y métodos de los diseñadores para hacer coincidir las necesidades de las personas con lo que es tecnológicamente factible y con lo que una estrategia viable de negocios puede convertir en valor para el cliente y en una oportunidad para el mercado”.
Así, este modelo se apoya en la identificación de necesidades humanas y se vale de la observación, el experimento, la creación de prototipos, etc, con el objetivo de alcanzar la tan deseada innovación. Pero, ¿puede el pensamiento creativo ayudar a innovar? En primer lugar, es indispensable conocer cómo piensa un diseñador:
Mentalidad colaborativa: el diseñador ansía rodearse de un equipo cuanto más diverso mejor.
Mentalidad abductiva: el diseñador se encuentra en una búsqueda continua de opciones e ideas para dar con la mejor solución.
Mentalidad experimental: la herramienta primordial de un diseñador es la elaboración de prototipos para así comprobar qué funciona y qué no.
Mentalidad personal: el diseñador tiene en cuenta el problema a solucionar y, a su vez, lo relaciona con las personas que están implicadas.
Mentalidad integradora: el diseñador se posiciona en una perspectiva global y, al mismo tiempo, observa cómo se desarrollan los vínculos.
Mentalidad interpretativa: el diseñador somete un problema a distintos juicios y distintas soluciones.
El modo en el que un diseñador se enfrenta a un problema es con ciertas dosis de empatía, exploración y, sobre todo, prototipos. Estos no tienen que ser perfectos, ya que el objetivo es obtener retroalimentación para, finalmente, ser corregidos. La meta del diseñador es, por tanto, ofrecer productos que creen valor a los consumidores.
Etapas del design thinking
El proceso del design thinking se desarrolla, en esta línea, en siete etapas:
Comprender. ¿Cuál es el problema del negocio? En esta fase se da respuesta a esta pregunta.
Observar. Mirar el entorno y estudiar cómo piensan las personas, qué necesitan o qué desean.
Definir. Durante esta etapa se define el problema en cuestión, se organiza la información que hemos recabado y se sintetizan las posibilidades y alternativas.
Crear. En esta fase cobra importancia la idea, siempre teniendo al consumidor y sus necesidades muy presentes.
Prototipar. Creación de prototipos, bocetos, modelos. Es la hora de experimentar y hacer pruebas.
Testear. La fase del testing está para corregir posibles fallos. Un prototipo mal hecho no debe representar un fracaso, sino una experiencia que forma parte del aprendizaje.
Implementación. La última etapa es la ejecución del proyecto, una vez que ha sido validado.
Este modelo de pensamiento puede ser eficazmente aplicado a la hora de diseñar estrategias empresariales sobre productos o servicios, aunque es sobre todo una filosofía de vida. Supone una disciplina, por tanto, basada en la experimentación y no en teorías. El design thinking consigue que el pensamiento analítico, propio del hemisferio izquierdo del cerebro, deje paso al pensamiento intuitivo, que corresponde al lado derecho.
Bibliografía.
¿Qué es la Administración empírica?, Okairy Zúñiga, Prymerang; Recuperado de http://www.pymerang.com/direccion-de-negocios/1035-aplicando-el-design-thinking-para-resolver-problemas-de-negocio-cuando-su-mente-se-ha-bloqueado

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